¿Qué beneficios aporta un buen CRM?

Desde que las marcas pusieron al consumidor en el centro de la comunicación en detrimento del producto/servicio, el CRM se convirtió en el elemento fundamental de cualquier estrategia de marketing y ventas.

Los mensajes dejan de lanzarse a “cañonazos” y la relación entre marca y público comienza a estrecharse. Las empresas necesitan conocer al consumidor, saber qué necesitan y qué esperan estos de  la marca… (cuándo, cómo y por qué compran) y para ello se requiere una herramienta que almacene y trate los datos con eficacia para ponerlos al servicio de los distintos departamentos.

Por tanto, las empresas pueden definir sus estrategias basadas en los datos que le arroja el CRM (marketing relacional). Veamos algunas de las ventajas.

Conocer y entender al consumidor

Gracias a la cantidad de datos que puede procesar un CRM y las diversas formas de exportarlos para sus análisis, las empresas tienen a su disposición una herramienta que les ayuda a entender la conducta de los clientes, los cambios de hábito, las formas de consumo, etc.

Optimizar y adecuar la oferta

La base de datos y las muchas maneras que un CRM ofrece de consultarla, permite optimizar y adecuar las ofertas a grupos de clientes o clientes concretos en el momento más adecuado.

Mejorar la fidelización

Evidentemente, si se conoce mejor al cliente las posibilidades de fidelizarlo aumentan. Conocer sus necesidades y expectativas y saber cómo cubrirlas en el momento adecuado es un clave para fidelizarlo.

Segmentación

Con la cantidad ingente de información que tenemos a nuestra disposición en el CRM (por supuesto hay que saber interpretarla), las empresas tienen la posibilidad de segmentar su mercado en diferentes nichos a los que aplicar diferentes estrategias. Es evidente que resulta una gran ventaja a la hora de planificar campañas y acciones.

En resumen, el CRM es un aliado imprescindible para las empresas que quieran posicionarse en un mercado cada vez más competitivo y global, pero a la vez más segmentado.