Algunos consejos para que tus compras por Internet sean seguras

Las compras a través de Internet forman parte de nuestro día a día. El 68% de los internautas han comprado, al menos una vez, en lo que va de 2014. En principio, todo son ventajas, pero es cierto que hay que prestar atención para no llevarnos sorpresas desagradables. Te dejamos algunos sencillos consejos para minimizar el riesgo y te puedas asegurar que la transacción se realiza sin incidencias.

Mucho ojo con los precios sospechosamente bajos.
Mucho cuidado con las super mega ofertas. Al menos ponlas en cuarentena. Como se suele decir, nadie da duros a pesetas, por lo que no es habitual que un producto tenga mucha diferencia de precio con su valor en el mercado. Comprueba por Internet si es el precio medio de ese artículo.

Cuidado con las réplicas de otros productos.
Una de las razones por la que puedes encontrar productos con gran diferencia de precio es que no sea el producto original, si no una copia de peor calidad y sin apenas garantías. Evita este tipo de réplicas ya que no suelen ser el producto que se buscas.

Busca información sobre la tienda o el vendedor.
Es recomendable utilizar tiendas de prestigio para tus compras por Internet ya que ofrecen garantías. Si desconoces la procedencia del producto, busca información sobre esa tienda o sitio web. No es difícil encontrar comentarios de otros usuarios indicando su experiencia. Si se trata de una página de subastas o de compra entre particulares, busca siempre que tenga un sistema de reputación entre usuarios.

Si el pago es a contra-reembolso o recogida y pago en tienda, mejor que mejor.
Normalmente tenemos la opción de pago por tarjeta, transferencia bancaria, contra-reembolso y algunos comercios ofrecen también la posibilidad de recogerlo en una de sus tiendas físicas.

Es recomendable utilizar el pago contra-reembolso ya que se realiza en metálico en el momento que recibes tu producto, incluso puedes revisar que se corresponde con lo que has pedido antes de abonarlo. Se suele aplicar un pequeño cargo adicional en esta forma de pago pero te asegura la recepción del producto que has recibido sin trámites bancarios de por medio.

Si no tienes ninguna de estas opciones, intenta utilizar una tarjeta únicamente para compras por Internet que no sea común con tus cuentas habituales o adquirir una tarjeta prepago para compras por Internet que puedes cargar con el importe exacto de tu compra.

Es recomendable comprar en la misma moneda de tu país.
Comprar un producto en una moneda distinta puede llevar a error a la hora de realizar la conversión y resultar tener un precio mucho más elevado del que esperabas. También puede suponer unos gastos elevado de envío o incluso, cabe la posibilidad, de que quede retenido en Aduanas y tengas que pagar unos impuestos para poder retirarlo con lo que el coste final puede ser realmente elevado.
En los casos de teléfonos móviles, verifica que pueda funcionar correctamente en tu país ya que puede utilizar frecuencias distintas y no permitirte adquirir cobertura o realizar llamadas. En los productos eléctricos también es recomendable verificar su voltaje y el adaptador a la corriente del que dispone ya que puede no ser compatible.

Antes de completar tu compra imprime o guarda una captura/foto de la página web con la oferta y artículo.
Guarda una copia por si hay discrepancias posteriormente. Así, si hay un cambio posterior en alguna de las páginas mantendrás una copia de la información que aparecía en el momento de la compra.

Comprueba y cuida la seguridad de tus cuentas, datos de acceso y personales.

– No accedas a tus cuentas bancarias o datos personales desde ordenadores o redes Wi-Fi públicas ya que pueden quedar almacenados tus datos y ser usados por otra persona. En caso que lo realices, recuerda finalizar siempre tu sesión en la página web en cuestión antes de dejar el ordenador o la red Wi-Fi.

– Nunca facilites tus datos de acceso. En muchos casos se utilizan fraudes imitando páginas o correos electrónicos de bancos o tiendas online solicitándote que confirmes tus datos de acceso o que los envíes por correo electrónico.

– Usa contraseñas seguras y únicas para cada servicio. Evita las relacionadas a datos personales como fechas de nacimiento o números de documento y renuévalas cada cierto tiempo. Crea claves de más de 8 caracteres que contengan letras minúsculas, mayúsculas, algún número y carácter especial siempre que sea posible para que su seguridad sea muy elevada.

Si utilizas sistemas de pago en tu Smartphone bloquéalo con contraseña.
Actualmente existen multitud de formas de pago desde el móvil como Vodafone Wallet o que se pueden cargar en tu factura como Pagos Vodafone, por lo que es recomendable que bloquees tu teléfono con contraseña para que nadie pueda tener acceso a él.

Fuente: www.vodafoneteayuda.es