La transformación digital y los avances tecnológicos han hecho a las empresas e instituciones mucho más eficientes....

Las 4 p’s del marketing siempre han sido y seguirán siendo un concepto básico para cualquier marketero, como un mantra que lleva siempre consigo y del que no puede despegarse. Por eso, tan importante como tener claras sus bases es saber que desde su aparición en 1960 los cambios en los mercados, en el consumo y características del usuario han transformado este concepto drásticamente. No tener en cuenta su evolución nos dejaría muy por detrás de nuestra competencia.
En este artículo, asentamos el concepto y analizamos su evolución, ¿te vienes con nosotros?
El producto, el precio, el punto de venta y la promoción son desde 1960 los ingredientes fundamentales del marketing. En ese mismo año apareció por primera vez, y gracias a E. Jerome McCarthy, el concepto de marketing asociado a estas cuatro variables que nos han permitido explicar de forma global y a lo largo de los años en qué consiste esta disciplina.
Sin producto o servicio no hay marketing, ¿verdad? Esta es la razón por la que la primera p del marketing es el elemento central, el más importante, porque de él dependerán todas las acciones de nuestras estrategias de marketing digital. Y para marcar acciones y estrategias adecuadas, lo fundamental es conocerlo cuanto más mejor. Solo así podremos definirlo a la perfección.
Aunque sea uno de los conceptos más claros, fijarlo adecuadamente es una de las tareas más difíciles para los equipos de marketing. Para acertar, es fundamental conocer el pricing de la competencia o los precios de los productos sustitutivos.
El precio es de suma importancia ya que de él dependerá el margen de contribución del producto, además de otros factores como el objetivo de ventas que establezcamos al departamento comercial.
Por eso, antes de dar un paso en falso, ten en cuenta las acciones que pueden ayudarte a marcarlos adecuadamente:
En este caso, el punto de venta no solo hace referencia a la tienda física u online, sino también al proceso que se establece de almacenamiento y envío del producto. El proceso que marquemos debe estar bien definido, ya que el margen de ganancia también dependerá de los gastos que tengamos de logística.
En la actualidad, el ecommerce ha ido ganando terreno a la tienda física, y todo lo que ello conlleva. Dejando atrás el establecimiento físico, decimos adiós a los costes del punto de venta, para dar paso a los gastos de almacenamiento, costes de envío y devolución.
Las 4 p del marketing siempre formarán parte de la historia de este concepto, sentando las bases de una disciplina imprescindible para las empresas. Pero, en la última década, una cultura de las organizaciones centrada en el cliente ha provocado un cambio radical. Por eso, ahora ganan terreno las 4 E. ¡Toma nota!
En el futuro, solo ganarán la batalla las empresas orientadas al cliente, aquellas que no solo lo conozcan a la perfección y respondan a sus necesidades, sino las que sepan adaptarse a los comportamientos, aspiraciones y expectativas fluctuantes de una generación que ha cambiado las reglas del juego.
Ya lo decía Brian Solis es su libro The End of Business as Usual y de What’s the Future of Business?: “Todos los días, el mercado para los clientes tradicionales, está menguando; mientras que el mercado para los clientes conectados, y todos sus matices únicos, se están expandiendo”.
No sabemos hasta dónde llegará el poder del usuario, lo que sí podemos cambiar son las formas de relación y comunicación arcaicas a las que muchas empresas se resisten en dejar atrás.